Ciclo de Conferencias de la Asociación Cultural Alcorcon Siglo XXI
Premios de Novela Alcorcón Siglo XXI
II Certamen de Pintura Alcorcón Siglo XXI

NP. Ayuntamiento de Alcorcón - Viernes, 26 Septiembre 2014 

La Asociación Cultural Alcorcón Siglo XXI , en...

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III Certamen de Pintura Alcorcón Siglo XXI

Convocatoria del III Certamen de Pintura "Asociación Cultural de Alcorcón Siglo XXI”
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I Certamen de Pintura Alcorcón Siglo XXI

Convocatoria del I Certamen de Pintura "Asociación Cultural de Alcorcón Siglo XXI”
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Conferencia de Ely del Valle en Siglo XXI

Pablo Villalba

Eran las 19,00 horas del 23 de marzo del 2015 cuando la...

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Conferencia en Siglo XXI de D. David Pérez García

Pablo Villalba

Antes de empezar la conferencia se recordó a los fallecido en el...

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Conferencia: los excesos de comida en las fiestas navideñas

FORO DE DEBATE.
Conferencia: los excesos de comida en las fiestas...

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Lara de Tucci.- 

            El Gobierno de Mariano Rajoy, al que muchos han tachado de retardado para abordar legalmente el escarpado y desafiante “procés” soberanista de los catalanes, ha actuado conforme la prudencia política aconseja en casos extremos; casos en los que se atenta deliberadamente contra el Estado de Derecho. Y tal vez sí, todo hay que decirlo, haya tardado semanas e, incluso, meses en coger el toro por los cuernos para plantarle cara con el artículo l55 al orgullo secesionista y que no hubiera llegado al terco nivel de los despropósitos que estamos viviendo y sufriendo quienes amamos y luchamos, en el noble sentido de la palabra, por mantener la integridad de nuestra Patria; integridad en la que, por supuesto, se incluye Cataluña.

            En mi opinión esas semanas y quizá meses y años es el tiempo en el que el Gobierno español, haya sido de las tendencias políticas que haya sido, viene transigiendo con los del Parlament y el Govern en muchos puntos que había que haber frenado de algún modo a tiempo para poner a cada uno en su sitio. Claro que en este tema tampoco los medios de difusión poco respetuosos con el sentido de la españolidad han contribuido para prevenir desmanes políticos, informándoles a los ciudadanos oportunamente con críticas constructivas de lo que se venía cociendo en Cataluña. Al respecto, vemos ahora cómo los ciudadanos de a pie son los que continuamente están desvelando en las redes sociales un día sí y otro también las maquiavélicas acciones de unos políticos sin escrúpulos que no han tenido ningún respeto por el pueblo catalán en su conjunto; toda vez que lo han dividido para satisfacer su orgullo de líderes de lo caduco.

            Cabe decir que esos mismos medios de difusión se tragaron en su día la trola de que el Parlament, a instancias de Artur Mas, prohibió las corridas de toros en atención al respeto por los animales; cuando la realidad -en un alarde de hipocresía poco común- fue que se prohibieron porque tal espectáculo se denomina Fiesta Nacional. Algo parecido se puede decir y lamentar de estos informadores de ala corta, como las de las gallinas, que propagaron que los bochornosos espectáculos vividos cuando el Barcelona ha jugado la Final de la Copa del Rey, con silbidos e insultos al Monarca y a los símbolos de la Patria, había que respetarlos en función de la “libre expresión”. Libre y provocativa expresión esta, matizo yo, que ponía un nudo en la garganta a los millones de españoles que observaban en dichas finales el semblante entristecido de Felipe VI, tragando saliva mientras sonaba el Himno Nacional, y, por otra parte, los semblantes sarcásticos, burlescos y chulescos de Artur Mas; de Bartomeu, presidente del Club, y de algún que otro individuo más de su Junta Directiva.

            En otro sentido, ahora hay que comentar que muchos analistas se muestran partidarios de la reconstrucción política de aquella región española. Y, en definitiva, eso mismo es lo que ha hecho el Gobierno español, aplicando el artículo 155 de la Constitución con el apoyo institucional de los principales grupos de la oposición. Lo podemos comprobar con acciones  como la de la destitución del Govern en bloque; pues las respectivas tareas de sus representantes ya están siendo asumidas por los ministros de la Nación; lo cual supone una total garantía de que la legalidad institucional está siendo restablecida, y así será puntualmente desarrollada hasta que se celebren las elecciones autonómicas del 21-D. Pues el control de los medios públicos, aunque algo relajado a propuesta del PSOE, será otra de las claves para que en Cataluña se olviden del torbellino del “procés” y de la contaminante función de un Parlament, cuya presidenta, Forcadell, no daba pie con bola -fue la suya una intervención de despropósitos- en el simulacro de la votación para darse la República Catalana. Y es que García Albiol del PP y Arrimadas de C´s la habían confundido con sus brillantes intervenciones.

            Otro de los puntos de interés en la aplicación del artículo 155 es la gestión económica, pues las cuentas catalanas, con el fantasma de la independencia como colofón, han venido provocando que muchas empresas, algunas de bastante relevancia en el panorama incluso internacional, iniciaran su huida hacia otros lugares donde la seguridad jurídica les garantizara un correcto uso de sus recursos para seguir creciendo económicamente y en la creación de empleo. Ya que ambas facetas, la económica y la del empleo, son complementarias, y estamos comprobando que las mismas se han resentido de alguna manera por la locura de Carles Puigdemont; cuyos trastornos políticos ha heredado de Artur Mas y, a su vez, ha estado contagiando con ellos, como un demente compulsivo, a una parte de la sociedad catalana.

             La cual ha visto en sus ideas y malos ejemplos como un “maná” que les facilitaría a todos un dicha que nunca existió. Y dado todo esto, yo, personalmente, me congratulo con otro punto que ha sido aplicado por dicho 155: el cierre de las embajadas; esa calentura exterior de los soberanistas que ha venido consumiendo muchos recursos de Cataluña, los cuales se podrán emplear ahora, gracias a nuestro Estado de Derecho, para facilitar beneficios sociales.