Ciclo de Conferencias de la Asociación Cultural Alcorcon Siglo XXI
Premios de Novela Alcorcón Siglo XXI
II Certamen de Pintura Alcorcón Siglo XXI

NP. Ayuntamiento de Alcorcón - Viernes, 26 Septiembre 2014 

La Asociación Cultural Alcorcón Siglo XXI , en...

Leer más...
III Certamen de Pintura Alcorcón Siglo XXI

Convocatoria del III Certamen de Pintura "Asociación Cultural de Alcorcón Siglo XXI”
Leer más...

I Certamen de Pintura Alcorcón Siglo XXI

Convocatoria del I Certamen de Pintura "Asociación Cultural de Alcorcón Siglo XXI”
Leer más...

Conferencia de Ely del Valle en Siglo XXI

Pablo Villalba

Eran las 19,00 horas del 23 de marzo del 2015 cuando la...

Leer más...
Conferencia en Siglo XXI de D. David Pérez García

Pablo Villalba

Antes de empezar la conferencia se recordó a los fallecido en el...

Leer más...
Conferencia: los excesos de comida en las fiestas navideñas

FORO DE DEBATE.
Conferencia: los excesos de comida en las fiestas...

Leer más...

Con mucha frecuencia recibimos a través de correos electrónicos distintos tipos de noticias médicas sin ningún soporte científico, cuyo objeto, engañoso en su mayoría, tiene por fundamento la venta de productos nocivos, desvirtuando dichos efectos de manera torticera. Una de las primeras estrategias de desinformación en medicina se llevó a cabo a principios del milenio con el tabaquismo. Las leyes antitabaco se habían introducido en Europa ante la intensa oposición de la industria tabaquera. En un principio creó grupos que representaban a los dueños de bares y restaurantes, señalando que la prohibición de fumar afectaría a sus ganancias y haría que cerraran. En segundo lugar se argumentó que a los fumadores se les negaba la libertad de hacer aquello que quisieran. Por último se exponía que el tabaquismo pasivo  era un mero irritante, aconsejando las áreas separadas para fumadores y no fumadores, fomentando un clima de duda contra el tabaquismo pasivo.

 

Debemos estar alertas, pues  existen intereses económicos, que nos bombardean continuamente con noticias falsas o falseadas: Estudios epidemiológicos que “demuestran” cómo podemos mejorar la salud con diversos alimentos; curas maravillosas del cáncer; vacunas inauditas; o remedios que se mantienen en secreto por intereses perversos. A todo lo cual hay que sumar las noticias interesadas, en forma de noticias falseadas: Comer tomates puede reducir el riesgo de cáncer de próstata o que beber leche podría disminuir la esperanza de vida. En el ensayo SELECT se demostró, mediante pruebas rigurosas, que ni el selenio ni los suplementos de vitamina E previenen el cáncer de próstata, como indicaban distintos estudios, la mayoría sin control. En ocasiones no debemos olvidar las “fake news” de algunas revistas médicas por intereses egoístas de algún investigador o de una compañía empresarial, descubiertas por haber manipulado variables o, directamente, por inventarse los datos. Por ello surgen iniciativas como la de la plataforma digital “SALUDSINBULOS”, de la Asociación de investigadores en eSalud, cuya finalidad  es denunciar y desmentir las noticias falsas.

En relación con el creciente poder de la RED y su influencia en la ciudadanía, tenemos al “Doctor  Google”, el galeno que aconseja a los pacientes sobre temas médicos en Internet y cuya influencia asciende en los últimos estudios a porcentajes de entre el 50 y el 70%. Y muchos pacientes, tras consultar en el ordenador, acuden al médico convencidos de la veracidad de la información leída y, con frecuencia, cuestionando el criterio del profesional sanitario.

Las noticias falsas en salud afectan, fundamentalmente a áreas tan importantes como oncología, nutrición, pediatría, estética y vacunación, pudiendo representar un tercio de las noticias falsas en Internet.

La mayoría de los usuarios, sobre todo los más jóvenes, acuden a la red Internet para casi todo, y también para buscar novedades médicas. La sobreinformación, no siempre veraz en este medio da lugar, con una altísima frecuencia, a noticias infundadas sobre cuestiones de salud, bulos que pueden confundir a personas vulnerables, que no siempre coinciden con personas de baja preparación individual. La intoxicación de la información sanitaria ha sido bautizada como “INFOXICACIÓN”

¿Qué bulos son estos? Por ejemplo, tratamientos alternativos para el cáncer, dietas milagros o alimentos que curan enfermedades (las patatas de McDonald`s podrían curar la calvicie, según un estudio japonés), mentiras sobre las vacunas, cuestiones sexuales, publicidad de medicamentos prodigiosos, etcétera. Pero es el Cáncer, una enfermedad desafortunadamente muy popular, quien se lleva la palma, con una ingente información abierta a los ciudadanos, tanto en periódicos generalistas como en la webs de todo tipo. Un estudio desarrollado en Norteamérica en 2009 buscó el tipo, la precisión y el contenido de la información disponible sobre el cáncer de cabeza y cuello. Dio como resultado la existencia de una amplia variedad de informaciones y con niveles de precisión variable, muchas veces altamente imprecisa.

Otro foco de desinformación concierne a la salud sexual, especialmente en el ámbito de la adolescencia. La facilidad y el anonimato que permite la búsqueda de consejo on line, especialmente respecto a temas tan delicados como los métodos anticonceptivos, la interrupción del embarazo o las terapias de cambio de sexo, deberían hacer saltar las alarmas por las posibles consecuencias que una mala información sobre estos temas, puede tener en la salud de nuestros jóvenes.