Ciclo de Conferencias de la Asociación Cultural Alcorcon Siglo XXI
Premios de Novela Alcorcón Siglo XXI
II Certamen de Pintura Alcorcón Siglo XXI

NP. Ayuntamiento de Alcorcón - Viernes, 26 Septiembre 2014 

La Asociación Cultural Alcorcón Siglo XXI , en...

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III Certamen de Pintura Alcorcón Siglo XXI

Convocatoria del III Certamen de Pintura "Asociación Cultural de Alcorcón Siglo XXI”
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I Certamen de Pintura Alcorcón Siglo XXI

Convocatoria del I Certamen de Pintura "Asociación Cultural de Alcorcón Siglo XXI”
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Conferencia de Ely del Valle en Siglo XXI

Pablo Villalba

Eran las 19,00 horas del 23 de marzo del 2015 cuando la...

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Conferencia en Siglo XXI de D. David Pérez García

Pablo Villalba

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Conferencia: los excesos de comida en las fiestas navideñas

FORO DE DEBATE.
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¿Sabías que… la Inmaculada Concepción, cuya fiesta celebramos este mes, es la patrona de la Infantería española, por un milagro acaecido hace cinco siglos?

 El 7 de diciembre de 1585, el Tercio Viejo  de Zamora, unos 5000 hombres al mando del maestre de Campo Francisco Arias de Bobadilla, combatía  a la escuadra holandesa de Felipe Hohenlohe-Neumnistein, el cual los había cercado con escasez de víveres y pertrechos. El jefe enemigo conocía el peligro de atacar a españoles acorralados y les propuso una honrosa rendición. La respuesta fue similar la que años después daría el general Castaños a los franceses que le batían  en Gerona:

 “Los soldados españoles prefieren la muerte a la deshonra. Ya hablaremos de capitulación después de muertos…”

  A tal respuesta los holandeses recurrieron a un truco muy utilizado en esta guerra, abrir los diques de los ríos para inundar los cuatro pueblos ocupados por los Tercios. El Mosa subió con tal rapidez que para evitar morir ahogados apenas tuvieron tiempo de llevar soldados, artillería y equipo al montecillo de Empel. Allí soportaron durante la tarde el fuego artillero de las 10 galeras enemigas. ¿Puede imaginarse como sentirían aquellos hombres aislados en una posición de la que era imposible salir, con las ropas mojadas, soportando un viento que los aproximaba a la congelación y con la perspectiva de ser aniquilados? De lo desesperado de la situación puede dar idea la propuesta que algunos capitanes hicieron al Maestre, que antes de caer en manos del enemigo se diesen muerte unos a otros al igual que los arévacos en Numancia.

 Bobadilla no quiso oír nada de esto y le propuso quemar las banderas, clavar los cañones para no darlos en la derrota y que cada cual luchase hasta la muerte, encomendándose a la Virgen María.

 En aquel trance, un soldado que estaba cavando una trinchera o la fosa que acogería sus restos, dio con una tabla flamenca pintada en vivos colores representando a la Inmaculada Concepción.  El hallazgo provocó enorme revuelo entre los soldados que improvisaron un altar con una bandera de la Cruz de San Andrés. Puesta allí la imagen, la tropa arrodillada le entonó la Salve.

En la noche del 7 al 8 de diciembre un viento desusadamente gélido sopló desde el nordeste helando las aguas del rio Mosa.  El hecho era insólito. El plan de atacar a la desesperada con unas pocas barcazas a las principales galeras, fue abandonado porque ahora los infantes podían atravesar a pie y batir desde el hielo a los barcos enemigos. Los españoles tomaron por sorpresa a la flota, hicieron prisioneros y quemaron todos los barcos. ¡Una victoria total! Lo imposible era realidad, se habían salvado por milagro, el Milagro de Empel

 Con la mejora del tiempo pudieron regresar al pueblo de Bolduque para curar a los heridos. Muchos de ellos murieron a causa de los sufrimientos y otros perdieron manos o pies de las congelaciones ocasionadas por la helada.

Allí entre vítores y aclamaciones proclamaron a la Inmaculada Concepción patrona de los Tercios de Flandes e Italia. En 1760 Clemente XIII la consagró como patrona de España y 1854 el papa Pio XI decretó como dogma de fe esta antiquísima tradición de la Inmaculada Concepción de la Virgen María, algo en lo que desde tiempo inmemorial ya venía creyendo el pueblo cristiano, pero que todavía no estaba reconocido oficialmente por la Iglesia. Hoy en día, cuando la Inmaculada es patrona de nuestro país, la infantería de España tiene un adelanto de tres siglos en reclamar tal honor y hacer a la Virgen su protectora celestial.