Ciclo de Conferencias de la Asociación Cultural Alcorcon Siglo XXI
Premios de Novela Alcorcón Siglo XXI
II Certamen de Pintura Alcorcón Siglo XXI

NP. Ayuntamiento de Alcorcón - Viernes, 26 Septiembre 2014 

La Asociación Cultural Alcorcón Siglo XXI , en...

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III Certamen de Pintura Alcorcón Siglo XXI

Convocatoria del III Certamen de Pintura "Asociación Cultural de Alcorcón Siglo XXI”
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I Certamen de Pintura Alcorcón Siglo XXI

Convocatoria del I Certamen de Pintura "Asociación Cultural de Alcorcón Siglo XXI”
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Conferencia de Ely del Valle en Siglo XXI

Pablo Villalba

Eran las 19,00 horas del 23 de marzo del 2015 cuando la...

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Conferencia en Siglo XXI de D. David Pérez García

Pablo Villalba

Antes de empezar la conferencia se recordó a los fallecido en el...

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Conferencia: los excesos de comida en las fiestas navideñas

FORO DE DEBATE.
Conferencia: los excesos de comida en las fiestas...

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                                                               Pablo Paredes  Jabardo

Según la Real Academia de la Lengua Española

GILI = (Del caló jili, inocente, cándido, der, de jil, fresco). Adj. Coloq. Tonto, lelo.

POLLA = 4.f.colq. Mujer Joven.

En Madrid hay una calle llamada Gil Imón, entre el Paseo Imperial y la Ronda de Segovia, para más señas. Es una calle dedicada al que fue alcalde de la capital, D. Gil Imón, por lo tiempos de dona Mariquita de mi corazón, cuando el duque de Osuna organizaba sus celebres bailes, a los que acudía la crema social, para poner en el escaparate familiar a lindas damitas de la buena sociedad, como oferta casadera, las cuales acudían ataviadas con su meriñaque de fino muaré.

A las damitas de entonces se les aplicaba el apelativo de “pollas”, que en el Diccionario de la Real Academia Española (DRAE) llevan, como cuarta acepción, figurada y familiarmente, el significado de jovencitas, algo que hoy se ignora, por amor del lenguaje, que en la actualidad se ha vuelto recio y tosco: la polla de entonces es la “tía” de ahora y las mentes malévolas sustituyen el significado antiguo por otro de morboso connotaciones.

El tal Don Gil era un personaje de relieve (la prueba está en que tiene dedicada una calle) y su nombre aparecía frecuentemente en los ecos de sociedad de la época. El hombre, después de atender a los acuciantes problemas que su cargo de alcalde comportaba, se sentía obligado a responsabilizarse de sus deberes familiares, como buen padre.

Tenia dos hijas en edad de merecer, feúchas ellas, no muy sobradas de gracejo, y hasta un poco tontuelas. Y se hacia acompañar por ellas a todos aquellos sitios a los que, invitado como primera autoridad municipal, tenia que acudir. Él, en su fuero interno, acudía no como primera autoridad municipal, sino como primera autoridad familiar. Tras la imponencia de unos bigotes municipales, se ocultaba un corazón de padre.

-¿Ha llegado ya D. Gil?

-Si, ya ha llegado D. Gil y, como siempre, viene acompañado de sus pollas.

D. Gil departía animadamente con los próceres de la actualidad, mientras que sus pollitas iban a ocupar algún asiento que descubrieran desocupado, a esperar a que algún pollo (en masculino, solía aderezarse con pera: “pollo – pera”), se les acercase, cosa siempre poco probable. Pocas veces había alguien que les dijera “hazte p´alla”, como dicen en Carrizosa. La situación, una y otra vez repetida, dio lugar a la asociación mental de tontuelidad con D. Gil y sus pollas.

 Al tonto, a secas, se le podía llamar: Bambarria, menguado, zampatortas, chirrichote, rudo, zamacuco, papanatas, tolondro, ciruelo, zote, mamacallos, mameluco, majadero, zopenco, mastuerzo, borrico, tonto, necio, obtuso, imbécil, mentecato, idiota, torpe, lelo (Sinónimos del Diccionario Ideológico de casares). Pero ¿Cómo describir esa circunstancia tan compleja de tontuelidad inconsciente? Decía padre Ramón que el que es tonto y lo sabe no es tonto del tó. Los imaginativos y bien humorados madrileños lo tuvieron fácil: para expresar la idea de tontuelo, tontaina, tontucio, tontuelidad integral e inconsciente (lo de con malicia o sin malicia es otra cuestión; con el tiempo, habrá de todo) ¡Ya está!: Gil (D. Gil)-y-pollas (las dos jovencitas hijas suyas) = gil-i-pollas. Y cundió la especie por “el todo Madrid”, que compuso esta palabra especial, castiza, nacida en la Capital del Reino y, puesta en circulación con el marchamo del Oso y el Madroño, siendo después exportada al resto de España, y ganándose a pulso el derecho de entrar en la Real Academia Española. ¡Es que los madrileños son la releche!.