Ciclo de Conferencias de la Asociación Cultural Alcorcon Siglo XXI
Premios de Novela Alcorcón Siglo XXI
II Certamen de Pintura Alcorcón Siglo XXI

NP. Ayuntamiento de Alcorcón - Viernes, 26 Septiembre 2014 

La Asociación Cultural Alcorcón Siglo XXI , en...

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III Certamen de Pintura Alcorcón Siglo XXI

Convocatoria del III Certamen de Pintura "Asociación Cultural de Alcorcón Siglo XXI”
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I Certamen de Pintura Alcorcón Siglo XXI

Convocatoria del I Certamen de Pintura "Asociación Cultural de Alcorcón Siglo XXI”
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Conferencia de Ely del Valle en Siglo XXI

Pablo Villalba

Eran las 19,00 horas del 23 de marzo del 2015 cuando la...

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Conferencia en Siglo XXI de D. David Pérez García

Pablo Villalba

Antes de empezar la conferencia se recordó a los fallecido en el...

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Conferencia: los excesos de comida en las fiestas navideñas

FORO DE DEBATE.
Conferencia: los excesos de comida en las fiestas...

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El Comentario

Los que alimentan las controversias, poniendo la democracia española en tela de juicio, no cesan en su empeño de sembrar confusiones de esas que llenan de entusiasmo a quienes les gustaría que todo fuera mal entre nosotros, en nuestro país. Esos que son unos irreflexivos -irreflexivos compulsivos ellos, ya lo apunté en otra ocasión- por no acudir a fuentes informativas en las que prevalece la verdad por encima de otras connotaciones sin razones de credibilidad. Y confusiones, por otra parte, que les sirven de continuo apoyo a quienes las fomentan para estar ellos y ellas en la cresta de la ola política como destacados figurantes -cobrando, eso sí, del Erario público- comprometidos en enseñarnos modos de actuación que sólo calan en los que no valen para la meditación.

Los que pasearan un domingo de 1523 por la ciudad de Burgos se cruzarían con don Juan de Salinas, tesorero de su majestad Carlos I de España, que de la mano de un niño de diez años iba devolviendo los saludos a su alta dignidad. Tras cada uno de ellos el pequeño preguntaba a su padre quien era la persona que les había interpelado. El caballero respondía con dulzura; “mi amigo el escribano Rodrigo Quintana o el Camarero Mayor, Fernando de Aldecoa”. Porque aquel niño, Francisco de Salinas, se había quedado ciego. No sabemos la causa que probablemente se debiera a una infección viral por rubeola o sarampión o a una complicación de la viruela;  poco importa ante la tragedia que truncaba una existencia que, debido a la posición del padre se podía suponer prometedora. Sin embargo privado de tan indispensable sentido, ¿qué le esperaba al pequeño?

Para otros dejo reflexiones y mensajes que no me considero capacitado para dar. Muchas veces ni siquiera estoy seguro de mis propias convicciones. Pero como dijo el poeta John Donne, “No man is an island”, por eso me resulta imposible sustraerme a lo que me rodea y, cómo no, a tener mis propias opiniones que no puedo evitar que de alguna manera, deliberada o inconsciente, afloren en el planteamiento de mis novelas.

Así pues cuando imagine el futuro, deseando fervientemente equivocarme, no podía ser optimista. Temía por el fututo de mi país, zarandeado por la fiebre del separatismo y abocado a su irremisible desmembramiento. Ese separatismo que hoy divide a la sociedad catalana creando fractura que no va a ser fácil reparar. Un separatismo que al amparo de agravios imaginados y de banderas inventadas busca romper la soberanía del pueblo español, no para alcanzar cotas deseables de libertad sino, y esto no lo olvidemos, en pos de un privilegio económico que les han prometido y que no les van a poder dar. Un privilegio que, sorprendentemente, parece bendecido por partidos que se proclaman progresistas y de izquierdas y que se rinden ante el espejismo de un referéndum, de un derecho a decidir que, por lo visto, solo es admisible para determinados colectivos. Votar es una manera de decidir, pero sólo es eso. Lo que convierte a las votaciones en algo digno y respetable es el objeto de la votación y no el método en sí mismo, que podría perfectamente emplearse para fines innobles como reducir los derechos y libertades de determinados grupos sociales, por poner un ejemplo. Es curioso también, y no quiero dejar de destacarlo, que quienes reclaman su derecho a decidir, se arrogan el criterio y la voluntad de comunidades como la valenciana y la de las islas baleares, inventando el esperpento de los Países Catalanes que reclaman como suyos.

Al imaginar el futuro, temía también por la institución esencial de cualquier sociedad, la familia, que está siendo asediada por leyes y tendencias que cuestionan el principio de autoridad de los padres y a los que convierten en sujetos que solamente tienen obligaciones y a los que hacen responsables únicos de los fracasos personales de sus hijos. No es pues de extrañar que las parejas jóvenes tengan un solo hijo, o ninguno, y ni siquiera formalicen su relación de pareja ante el altar o en cualquier oficina de Registro Civil.  Así pues, siguiendo con mi visión pesimista imaginé, con tristeza, que la familia ya no existía y que había sido sustituida por el Estado.

La familia es el albergue principal de los mejores valores humanos, el amor, la abnegación, la solidaridad, el sacrificio y el altruismo. Fuera de la familia, en un mundo cada vez más influenciado por el materialismo, no es extraño que prevalezca el egoísmo como motor fundamental del comportamiento humano.

            Con estas pesimistas premisas, pero recordando la carta de San Pablo a los Corintios, en los que les dice que “el amor todo lo puede”, he imaginado lo que podía llegarnos en un futuro cercano y que será la trama de mi próxima novela  y que me voy a cuidar muy mucho revelar.  

Y el piñón central de ese engranaje maltrecho es Carles Puigdemont, el cual ya está posicionado desde Bruselas para las elecciones del 21-D; elecciones en Cataluña que se presentan desdentadas para conseguir siquiera un mínimo de garantías de consenso, con el fin de que sus compañeros de desventuras políticas y él mismo tangan cierta confianza entre sus respectivas posturas. Pues ya sabemos la mezcolanza de criterios que proponen cuantos en aquella región española están empeñados en salir de la Nación; como si esto fuera posible conseguirlo permaneciendo dentro de  Europa y siguiendo, por lo tanto, aprovechándose de todos los privilegios políticos que la UE pone al servicio de sus socios.

En la actualidad se buscan distintos tipos de vacunación como la del ébola, e incluso genéticas contra el cáncer.

¿Cómo se desarrolla la inmunidad? El sistema inmunitario reconoce a los agentes de la vacuna como extraños, destruyéndolos y recordándolos. Cuando una versión realmente nociva de la infección entra en el organismo, el sistema inmunitario está ya preparado para responder:

  • Neutralizando al agente infeccioso antes de que pueda entrar en las células del organismo.
  • Reconociendo y destruyendo las células que hayan sida infectadas, antes de que el agente se pueda multiplicar en gran número.

CALENDARIOS DE VACUNACIÓN: En la actualidad existen distintos calendarios de  vacunación, como consecuencia de las competencias sanitarias en cada comunidad autónoma. Se supone que en el futuro se unificarán en todas ellas, puesto que será la medida más adecuada para la erradicación de múltiples enfermedades, como la más justa, consiguiendo que todos los españoles dispongan de la misma cobertura vacunal, no como actualmente, que existen diferencias considerables, dependiendo de la comunidad autónoma en donde se viva.