Ciclo de Conferencias de la Asociación Cultural Alcorcon Siglo XXI
Premios de Novela Alcorcón Siglo XXI
II Certamen de Pintura Alcorcón Siglo XXI

NP. Ayuntamiento de Alcorcón - Viernes, 26 Septiembre 2014 

La Asociación Cultural Alcorcón Siglo XXI , en...

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III Certamen de Pintura Alcorcón Siglo XXI

Convocatoria del III Certamen de Pintura "Asociación Cultural de Alcorcón Siglo XXI”
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I Certamen de Pintura Alcorcón Siglo XXI

Convocatoria del I Certamen de Pintura "Asociación Cultural de Alcorcón Siglo XXI”
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Conferencia de Ely del Valle en Siglo XXI

Pablo Villalba

Eran las 19,00 horas del 23 de marzo del 2015 cuando la...

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Conferencia en Siglo XXI de D. David Pérez García

Pablo Villalba

Antes de empezar la conferencia se recordó a los fallecido en el...

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Conferencia: los excesos de comida en las fiestas navideñas

FORO DE DEBATE.
Conferencia: los excesos de comida en las fiestas...

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Opinión

Con la entrada en vigor de la Ley Orgánica 1/2015, el 1 de junio, se modificó el Código penal y se desarrolló la responsabilidad penal de las personas jurídicas, que ha había sido introducida por Ley Orgánica 5/2010.

Se modifican los requisitos legales y se hace responsable a la persona jurídica de los delitos que se cometan en nombre o por cuenta de las mismas y en su beneficio directo o indirecto, entendiéndose que, cuando los delitos hayan sido cometidos por sus representantes legales o por “otros” que ostenten facultades de organización y control dentro de la empresa, la propia empresa responderá del delito ocasionado por su representante legal al haberse beneficiado de forma directa o indirecta de sus actuaciones.

Lo escuchaba en silencio. Me dijo:

- Salvo esos que mantienen con entereza sus banderas en los balcones o las enarbolan con orgullo en solemnidades y homenajes, los ánimos no están aún preparados para la rebeldía, y la libertad se oculta en el fondo de los estómagos. Los españoles vegetan en su democrática charca, mientras España, sin aliento, agoniza con sus leyes burladas, con su idioma contradicho, con sus símbolos y tradiciones insultados. ¿Soy demasiado irritable o impaciente para no aceptar o comprender el verdadero sentido de los acontecimientos, para no poder amar a esta nueva humanidad insensible, vacía de lo humano, que se desarrolla a mi alrededor?

Los que alimentan las controversias, poniendo la democracia española en tela de juicio, no cesan en su empeño de sembrar confusiones de esas que llenan de entusiasmo a quienes les gustaría que todo fuera mal entre nosotros, en nuestro país. Esos que son unos irreflexivos -irreflexivos compulsivos ellos, ya lo apunté en otra ocasión- por no acudir a fuentes informativas en las que prevalece la verdad por encima de otras connotaciones sin razones de credibilidad. Y confusiones, por otra parte, que les sirven de continuo apoyo a quienes las fomentan para estar ellos y ellas en la cresta de la ola política como destacados figurantes -cobrando, eso sí, del Erario público- comprometidos en enseñarnos modos de actuación que sólo calan en los que no valen para la meditación.

“El Gobierno debe ponerse las pilas”, señala un destacado diputado popular con quien hablo. No le queda otra, porque cada paso en la Carrera de San Jerónimo es ya un suplicio. Y no sólo para sacar adelante propuestas propias; también para no caer derrotado una votación tras otra, trasladando a la opinión pública la imagen negativa de un Ejecutivo en minoría, aislado, paralizado y sin capacidad de maniobra política. De hecho, los cauces de negociación y diálogo de los populares con las otras fuerzas presentes en el Congreso circulan hace tiempo por un camino tortuoso. Y al Grupo Popular cada vez se le hace más cuesta arriba incluso la relación con su “socio preferente”, Albert Rivera. Los cauces de negociación y diálogo entre PP y C's han ido entrando en barrena, se han convertido en “un terreno pantanoso, difícil y hostil”, según la gráfica descripción de un destacado dirigente “genovés” que comprueba como “la situación se vuelve insostenible”. 

Las naciones, los pueblos, principalmente a través de los políticos, sus representantes legales, tienen que esforzarse por reconocer el espíritu de sacrificio, la generosidad, el altruismo y otros valores de suma trascendencia que puedan concurrir en determinados ciudadanos y ciudadanas. Reconocer esas positivas facultades, con el fin primordial de resaltar, honrándola, la figura de quien las detente, y que las detente poniéndolas, las más de las veces, al servicio de la ciudanía con generosa dedicación. Y existe un caso en España que viene reclamando con fuerza un reconocimiento así sin más dilación. Ese caso en concreto es el de Carmen Cervera -familiarmente llamada Tita-, la baronesa Thyssen; una mujer que se propuso (el pasado octubre se cumplieron veinticinco años, por eso en SIGLO XXI nos hacemos eco del tema) que su país se enriqueciera con el extraordinario museo nacional que lleva el nombre de quien fuera su esposo. Empeño que consiguió, aun teniéndose que enfrentar a la oposición de otros herederos del barón Thyssen-Bornemisza, y también a la propia indecisión de éste; que se decantaba más bien por que su colección de cuadros se expusiera en Suiza o en algún otro lugar de sus preferencias, pero no en España. Claro que Carmen supo convencer al barón para que Madrid -siendo ella catalana- fuera la ciudad de España finalmente la elegida. Una elección en la que influyeron poderosamente los duques de Badajoz, la infanta Doña Pilar De Borbón y su esposo don Luis Gómez-Acebo; muy amigos de la distinguida pareja de coleccionistas.