Ciclo de Conferencias de la Asociación Cultural Alcorcon Siglo XXI
Premios de Novela Alcorcón Siglo XXI
II Certamen de Pintura Alcorcón Siglo XXI

NP. Ayuntamiento de Alcorcón - Viernes, 26 Septiembre 2014 

La Asociación Cultural Alcorcón Siglo XXI , en...

Leer más...
III Certamen de Pintura Alcorcón Siglo XXI

Convocatoria del III Certamen de Pintura "Asociación Cultural de Alcorcón Siglo XXI”
Leer más...

I Certamen de Pintura Alcorcón Siglo XXI

Convocatoria del I Certamen de Pintura "Asociación Cultural de Alcorcón Siglo XXI”
Leer más...

Conferencia de Ely del Valle en Siglo XXI

Pablo Villalba

Eran las 19,00 horas del 23 de marzo del 2015 cuando la...

Leer más...
Conferencia en Siglo XXI de D. David Pérez García

Pablo Villalba

Antes de empezar la conferencia se recordó a los fallecido en el...

Leer más...
Conferencia: los excesos de comida en las fiestas navideñas

FORO DE DEBATE.
Conferencia: los excesos de comida en las fiestas...

Leer más...

Opinión

“El Gobierno debe ponerse las pilas”, señala un destacado diputado popular con quien hablo. No le queda otra, porque cada paso en la Carrera de San Jerónimo es ya un suplicio. Y no sólo para sacar adelante propuestas propias; también para no caer derrotado una votación tras otra, trasladando a la opinión pública la imagen negativa de un Ejecutivo en minoría, aislado, paralizado y sin capacidad de maniobra política. De hecho, los cauces de negociación y diálogo de los populares con las otras fuerzas presentes en el Congreso circulan hace tiempo por un camino tortuoso. Y al Grupo Popular cada vez se le hace más cuesta arriba incluso la relación con su “socio preferente”, Albert Rivera. Los cauces de negociación y diálogo entre PP y C's han ido entrando en barrena, se han convertido en “un terreno pantanoso, difícil y hostil”, según la gráfica descripción de un destacado dirigente “genovés” que comprueba como “la situación se vuelve insostenible”. 

Las naciones, los pueblos, principalmente a través de los políticos, sus representantes legales, tienen que esforzarse por reconocer el espíritu de sacrificio, la generosidad, el altruismo y otros valores de suma trascendencia que puedan concurrir en determinados ciudadanos y ciudadanas. Reconocer esas positivas facultades, con el fin primordial de resaltar, honrándola, la figura de quien las detente, y que las detente poniéndolas, las más de las veces, al servicio de la ciudanía con generosa dedicación. Y existe un caso en España que viene reclamando con fuerza un reconocimiento así sin más dilación. Ese caso en concreto es el de Carmen Cervera -familiarmente llamada Tita-, la baronesa Thyssen; una mujer que se propuso (el pasado octubre se cumplieron veinticinco años, por eso en SIGLO XXI nos hacemos eco del tema) que su país se enriqueciera con el extraordinario museo nacional que lleva el nombre de quien fuera su esposo. Empeño que consiguió, aun teniéndose que enfrentar a la oposición de otros herederos del barón Thyssen-Bornemisza, y también a la propia indecisión de éste; que se decantaba más bien por que su colección de cuadros se expusiera en Suiza o en algún otro lugar de sus preferencias, pero no en España. Claro que Carmen supo convencer al barón para que Madrid -siendo ella catalana- fuera la ciudad de España finalmente la elegida. Una elección en la que influyeron poderosamente los duques de Badajoz, la infanta Doña Pilar De Borbón y su esposo don Luis Gómez-Acebo; muy amigos de la distinguida pareja de coleccionistas.    

Parece que el panorama político catalán se está despejando. Estamos asistiendo a una serie de traiciones encadenadas por los egoísmos personales de los dos partidos independentistas con el objetivo de hacerse con el poder y ser los adalides de la lucha por la independencia catalana. El fugado Puigdemont está siendo ninguneado por el flamante Presidente del Parlamento Roger Torrent, quien, escudándose en la falta de garantías jurídicas, no convoca el debate de investidura con el consiguiente peligro de que el Presidente Rajoy pida autorización al Senado para poder disolver el Parlamento y convocar unas nuevas elecciones, poniendo en riesgo el que los partidos constitucionalistas sigan creciendo en votos y se hagan con el Gobierno de la Generalitat.

De acuerdo con la tradición de su oficio, los políticos, con su doble rostro implorante y prepotente, aprenden a rivalizar en demagogias para ganar a sus adversarios en los foros y las audiencias. No les interesa la filosofía, ni el humanismo, ni conocer la historia, la cultura o la geografía de su patria, tan sólo se preocupan de tener a su alcance todas las máscaras propicias al engaño.

“Tendrás el apoyo de muchas personas que quieren lo mejor para España, para la Corona y para ti”. Ésta fue una de las frases para enmarcar que el Rey Felipe VI le dirigió a su hija Leonor en el acto de la imposición que le hizo del Toisón de Oro como Princesa Heredera. Y muy seguro está el Monarca de que en España siempre hubo y, por lo mismo habrá en el futuro, gentes de todas las esferas y estratos sociales que defenderán sin escatimar esfuerzos y responsabilidades los esenciales valores que de continuo germinan con mayor o menor compromiso de los ciudadanos -aunque a veces parezca que no es así- en las tierras ibéricas. Entre tales valores hay uno que constantemente se recrea y aflora entre nosotros: la unidad de España; aun cuando hay, como comprobamos con frecuencia, quienes lo aborrecen y desprestigian llevados por equívocas e insanas consideraciones.