Ciclo de Conferencias de la Asociación Cultural Alcorcon Siglo XXI
Premios de Novela Alcorcón Siglo XXI
II Certamen de Pintura Alcorcón Siglo XXI

NP. Ayuntamiento de Alcorcón - Viernes, 26 Septiembre 2014 

La Asociación Cultural Alcorcón Siglo XXI , en...

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III Certamen de Pintura Alcorcón Siglo XXI

Convocatoria del III Certamen de Pintura "Asociación Cultural de Alcorcón Siglo XXI”
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I Certamen de Pintura Alcorcón Siglo XXI

Convocatoria del I Certamen de Pintura "Asociación Cultural de Alcorcón Siglo XXI”
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Conferencia de Ely del Valle en Siglo XXI

Pablo Villalba

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Pablo Villalba

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Conferencia: los excesos de comida en las fiestas navideñas

FORO DE DEBATE.
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Enrique Fernández Melero

No es posible entender aquellos personajes que vivieron el tiempo final de la Reconquista, sin ponerse en su lugar y en su momento histórico. Ellos vivieron realmente para lo que estaban haciendo, sus actos no buscaban hacer memoria, eran espontáneos e iban a terminar una empresa que se había gestado durante siglos. Si hoy sorprenden sus heroísmos, entonces pasaron casi inadvertidos difuminados entre otros semejantes. Uno de los que tiene derecho al recuerdo fue Hernán Pérez del Pulgar.

 

“Nació probablemente en Ciudad Real allá por el año de 1541. De muy noble linaje desde muy pequeño oía a su padre las severas normas de conducta a que deben sujetarse los caballeros y, sobre todo, aquel lema de la familia que rezaba: El pulgar quebrar y no doblar.

Y aunque Hernán tuvo la desgracia de quedar sin padre muy pronto no por eso olvido sus lecciones en cuanto a la valentía y al honor de todo buen soldado.
Comenzó su carrera militar en la guerra de Portugal, a la que asistió como simple escudero más sus hazañas fueron tan señaladas que sin otra recomendación los Reyes Católicos le nombraron continuo de su casa. En el verano de 1482, en el viaje del Rey a Alhama, plaza fuerte muy disputada por los moros, Pérez del pulgar en una salida arriesgada consiguió salvar Alhama y en premio recibió varias mercedes.

Conquistó después Saler con tan solo 80 hombres, siendo nombrado alcalde de su castillo y en el año 1489 formando parte como simple escudero de otra expedición por tierras de Guadix dio tales muestras de valor arengando a los cristianos indecisos y arrastrándolos tras sí a la batalla, que tras la victoria lograda el mismo rey don Fernando le armó caballero. Dice la tradición que en el año 1490, estando en Alhama, los soldados de la guarnición se contaban unos a otros lances de guerra y oyendo referir aquellas singulares hazañas, una ciertas y otras imaginarias, Pérez del Pulgar tomo un hacha de cera encendida, pusose de rodillas en la puerta de la iglesia y dijo:
Aquí a los pies de María Santísima, hago voto de entrar en Granada, tomar posesión de la mezquita Mayor para iglesia en nombre de Nuestra Señora de la O y pegar fuego a la Alcayceria.
Después de estas promesas Hernán Pérez del Pulgar comenzó sus preparativos. Como siempre habían de acompañarle sus 15 valerosos escuderos. A estos les decía la gente: ¿con Pulgar vais? La cabeza lleváis pegada con alfileres.

Mandó Hernán Pérez escribir en un pergamino el Ave María, el Padrenuestro, el Credo y la Salve, y lo ató con cintas rojas y verdes.
Sería la una de la madrugada cuando llegaron a las afueras de la ciudad. Caminando por la orilla del Darro llegaron bajo el puente de Curtidores. Allí dejaron los caballos y nueve hombres para vigilarlos. Acompañado de los otros seis, Pérez del Pulgar se adentró por el Zacatín y después de recorrer estrechas callejuelas llego a la mezquita Mayor. Con su puñal clavó en la puerta el pergamino con el Ave María. Y se disponía a cumplir la segunda parte de su plan, incendiando la Alcayceria, cuando llegó la ronda, les dio el alto, entablase la lucha y armado el alboroto, hubieron de salir corriendo de Granada y, al galope de sus corceles, regresa a Alhama.

Este es el episodio más famoso de la vida de Hernán Pérez del Pulgar, que por las muchos que llevo a cabo mereció ser llamado “el de las hazañas”.